jueves, 26 de julio de 2012

Mr. Potato


¡Hola locos seguidores! Que no os extrañe el poco intervalo de tiempo entre entrada y entrada, pero es que tenía minis terminadas desde hace tiempo, si no estaban aquí ya era por el lapso de la semana en la playa (y, seamos sinceros, la pereza de fotografiar y escribisr las entradas... jejeje). Hoy os traigo el siguiente capítulo de demencia pululenta dentro de mi particular colección de seguidores del dios de las plagas Nurgle. Se trata de mi Gran Inmundicia o, como la he apodado cariñosamente, el Señor Patata.












Continuando con el criterio de la alternancia para no aburrirme de pintar siempre cosas del mismo estilo (¡Gracias a los dioses del Caos por lo variopinto de sus seguidores!), después del rosa de los corceles de las Rastreaalmas imperaba pintar algo de otro dios del Caos. La decisión fue la Inmundicia por dos razones principalmente: ir acabando con todo lo que ya tengo de Nurgle para así tener por lo menos todo lo de uno de los dioses pintado y lo rápido que se pinta Nurgle gracias al Quickshade de Army Painter.












Así pues me puse a ello. Decidí que, de los tres esquemas que había dado a la unidad de Portadores de Plaga (verdoso, carnoso y flemoso), le aplicaría el verdoso (exactamente de la misma manera que pinté los Portadores de Plaga verdes). Me parece el más clásico para la Gran Inmundicia y, además, tengo reservados mentalmente los otros dos esquemas para sendos príncipes demonio de Nurgle, pero tiempo al tiempo... jejejeje...












Como ya hiciera con Epidemius, me reservé los Nurgletes sueltos para hacer una peana con ellos, peana que clonaré, y junto con los nurgletes tan chulos de MaxMini (que me regalaron mis queridos amigos y seguidores por mi reciente 29º cumpleaños... ¡GRACIAS!), constituiré una horda de asquerosas criaturillas gritonas.


Y como adelanto, os diré que el objeto de la siguiente entrada ya está pintado (un seguidor del Dios Khorne), sólo tengo que escribirla y hacerle las fotos pertinentes. Ahora empezaré con otros dos enormes seguidores de Nurgle, y hasta aquí puedo leer... pronto los conocereis a todos... muahahahahahahaha

lunes, 23 de julio de 2012

Las Rastreaalmas






¡Hola seguidores! Me alegro de saludaros de nuevo y más aún al advertir que durante los últimos días hemos llegado a las 1000 visitas. ¡Gracias a vosotros! No sé si 1000 visitas en 2 meses es mucho o poco, desde luego es nucho más de lo que yo esperaba con la poca difusión que le he dado a esto, pero sois vosotros los que lo habéis hecho. De nuevo ¡MIL GRACIAS!


Aunque hace ya dos días que volví de vacaciones (una merecida semanita en las playitas de Islantilla, en Huelva), este fin de semana ha sido una locura entre mi cumpleaños, partida de airsoft y Batman: Dark Knight Rises (película muy larga pero MUY MUY MUY BUENA!!!), así que hasta ahora no he podido sacar un ratito para mi particular espiral de locura. Por ello os pido perdón, más aún habiendo tenido miniaturas pintadas que mostrar con sus respectivas fotos hechas, faltando sólo que yo escribiera la entrada... pero bueno, cumplo lo prometido al inicio de este proyecto, una entrada cada quince días :-D












Hoy llegan unas de mis miniaturas demoníacas preferidas, las rastreaalmas (antaño Diablillas de Slaanesh montadas) de Juan Díaz, tan buenas como su visión de las diablillas a pie. Para conseguirlas a un precio aceptable tuve que recorrer tiendas que cerraban y liquidaban miniaturas con descuento y pasar horas y horas navegando por eBay y siguiendo subastas que no acabaran por las nubes (y en algunos casos, terminar hundie´ndolas durante días en líquido de frenos para quitarles bien la pintura que traían). Al final conseguí lo que quería, que era una unidad de 6 (el número sagrado de Slaanesh), además de una de sobra (que unida a la caja de cinco rastreaalmas actuales que me regalaron conformará el el futuro otra unidad de 6).












Estas miniaturas no sólo me parecen mejores de apariencia que las actuales (las cuales, con todo, me parecen mejores que las primeras de todas las que hubo, allá por el año 1996), sino que son más fáciles y rápidas de montar por tener menos piezas. Sin embargo, aunque las actuales se tarda más en montarlas, sigo prefiriendo el plástico multicomponente al metal, que conste (no puedo dejar de decirlo). Así y todo, y para que la unidad tuviera un grupo de mando completo, decidí transformar dos de ellas con el instrumento demoníaco y el estandarte sobrantes de la caja de diablillas a pie.












El pintado de las diablillas es el mismo que el de la Máscara: sobre una imprimación blanca, un lavado de púrpura e iluminaciones en blanco para la piel; base violeta con sombreado negro e iluminaciones con violeta más claras para la piel y el pelo; plateado sombreado con púrpura e iluminado de nuevo con plateado; zarpas y cuero negro hecho con negro brillante. Los corceles los pinté con un sombreado de tinta magenta sobre la imprimación blanca y sucesivas luces de rosa tentáculo cada vez más aclarado con blanco (de esa manera pienso pintar mi unidad de Horrores Rosa para dar coherencia visual al ejército).

lunes, 9 de julio de 2012

Epidemius



¡Hola de nuevo a todos! Esta última semana he estado pintando bastante, pero me ha dado mucha pereza sacar fotos a lo que pintaba (vaaaaaleeeee... lo sé, soy un vago...), por eso hasta hoy no he actualizado el blog. Pero a cambio, os puedo asegurar que la siguiente entrada vendrá muy, muy pronto ;-D












Hoy tenemos a Epidemius. La verdad es que lo más complicado de esta miniatura fue el montaje (repito una vez más, estoy seguro de que la actual versión de Finecast habría sido mucho más cómoda de pegar, y peor que la de metal para encajar no puede ser... ahí queda eso), que me llevó bastante tiempo de limado, pegado e, incluso, de martillado para ensanchar cierta pieza para que encajara con otras dos. Sin embargo no pegué completamente la miniatura, sino que la pinté en tres trozos distintos para que me resultara más fácil: por una parte los nurgletes de la base que llevan el trono a cuestas, por otra el propio Epidemius sentado en su trono, y por último el respaldo del trono con sus banderitas.












Como acabé tan satisfecho con el resultado de los portadores de plaga, decidí pintarlo del mismo modo, usando el Quickshade de Army Painter. Esto hizo que fuera más rápido de pintar y que le diera el acabado húmedo y brillante que tanto me gusta para las minis de Nurgle.












El único detalle fuera de lo común para cómo suelo pintar, es que le puse unas calcomanías en las banderas (la verdad es que no me gustan demasiado y además se me da bastante mal ponerlas, pero como iba a darle con el Quickshade pensé que el barniz las protegería de modo que no se caerían). ¡Ah! Y no os pregunteis dónde están los dos nurgletes sueltos que vienen, me los reservé para una peana de nurgletes, así que


Además, esta semana pasada también probé a Epidemius en juego, y sólo puedo decir que es muy bueno. Escoltado por una unidad grande de portadores de plaga aguanta mucho tiempo a pesar de su tamaño, y si llevas un ejército puro de Nurgle, conseguirás con facilidad que todo él hiera a 2+ en cuerpo a cuerpo, tenga armas de energía y tenga una salvación de "no hay dolor" de 3+. Si eso lo mezclamos con las reglas de aliados de la recién estrenada 6ª edición de 40k que permiten llevar mezclados demonios y marines del caos (en este caso marines de plaga), obtenemos como resultado un ejército capaz de aguantar un gran castigo para machacar en cuerpo a cuerpo al enemigo.




jueves, 28 de junio de 2012

Las hijas del Príncipe Negro












Bueno, ahora que gozo de algo más de tiempo libre después de un mes de apreturas, espero volver a colgar reseñas con mayor frecuencia. Para empezar, ahí van las fotos de la Máscara de Slaanesh guiando a sus hermanas a la batalla, donde harán alcanzar el éxtasis del placer a los desdichados que se enfrenten a ellas antes de decapitarlos.












La verdad es que estas miniaturas de diablillas (las actuales) no terminan de convencerme. Creo que con respecto a las anteriores (del año 2002, esculpidas por Juan Díaz) son una especie de regresión al concepto más antiguo del año 1996 (en mi opinión algo horrible, pues si se supone que las diablillas son la seducción y la lujuria personificadas, ¿en qué pensaban cuando esculpieron aquellas miniaturas?), aunque hibridándolas con las que había. Así pues, mi conclusión es que, en diablillas hemos ido a peor, pero podríamos haber vuelto a la oscura sima de las que salieron las primeras, así que hemos de darnos con un canto en los dientes. Además, son de plástico multicomplnente, y ya sabeis lo que yo opino de las de metal. Y por último, pero no por ello menos importante, ¡tienen reglas muy, muy buenas (aunque en la partida de hoy me han decepcionado muy mucho... ¡maldito hado de los dados!)!












Estas diablillas las pinté de manera prácticamente igual a la Máscara. La principal diferencia es que los lavados de las zonas de piel y metal no los hice con tinta púrpura sino magenta. Una curiosidad es que estas minis tardé meses en pintarlas, porque a mitad de pintado me desencanté de ellas y las dejé de lado.












Y como adelanto... las siguientes hijas de Slaanesh que serán pintadas: ¡Rastreaalmas!

martes, 26 de junio de 2012

Battlefleet Gothic

Hola después de quince días. Sólo quiero decir antes de nada que Una Espiral de Locura ha cumplido estos pasados días su primer mes de existencia sumando más de 600 visitas, muchas de ellas desde el extranjero (especialmente de EE.UU.). No esperaba tantas ni mucho menos. ¡Gracias a todos!


Hoy os hablaré de uno de los llamados por GW "Juegos de Especialista". Sí, son esos juegos que GW no promociona porque gastándote 100€ tienes más que acabada tu banda/flota/equipo/ejército sin necesidad de ampliarlo más, y eso no va con el espíritu de GW de gastar y gastar en ampliar o reformar un mismo ejército durante años y años...

Mi flota de Ángeles Oscuros
Una flota de Eldars Oscuros












Me encanta el Battlefleet Gothic (a partir de ahora, BFG). Quizá sea porque está ambientado en el universo de Warhammer 40000, que tiene un trasfondo rico y elaborado, aunque sea sólo por el mero hecho de que lleva acumulándose y ampliándose durante décadas, y el hecho de que su ámbito territorial sea toda una galaxia hace que sea más variado (y esa variedad verosímil) que cualquier otro ambientado en una región o un mundo concreto, como sucede con el Warhammer Fantasy, por mencionar otro producto de GW.




Batallas en curso






Fortaleza clase Ramillies
Otra razón que me hace tan atractivo el BFG es la sencillez y lo intuitivo de sus reglas. De manera resumida, no ocupan más de un folio escrito por ambas caras (la tabla de referencia rápida). Habiendo jugado a cualquier otro juego de GW entenderemos a la primera la manera de efectuar chequeos, mediciones o retirar bajas o saignar daños. Pero aquí, dado que comandamos flotas estelares de enormes astronaves con miles de tripulantes a bordo, desaparecen muchas de las limitaciones de otros juegos. Si mi nave tiene cinco sistemas de armas, ¿por qué disparar sólo uno? ¿Por qué no TODOS?

Por último, me encanta que, como ocurre con los demás juegos de especialista, sea un juego RÁPIDO DE JUGAR. En un par de horas podemos jugar un escenario completo, y en una tarde completa jugar la misma partida cada vez con un bando, o jugar una batalla enorme (el equivalente a un Apocalipsis de Warhammer 40000). Eso, junto con la facilidad de transporte de una flota de BFG (en mi mini maletín de Feldherr llevo mi flota completa de Marines Espaciales Ángeles Oscuros y mis dos equipos de Blood Bowl), hace que últimamente sea a lo que más juego, ya que no hay que tirarse una hora preparando el ejército para llevarlo, ni asegurarse de ir en coche al lugar de la partida para ir con comodidad.

He aquí una de mis últimas obras, un Acorazado del Caos de la clase Asolador de la flota de Guerreros de Hierro que le estoy pintando a mi amigo Andrés.